Un año más, y ya van 67, celebramos en el colegio nuestra semana de olimpiadas. Un tiempo para encontrarnos en el contexto del deporte y la sana competición y el juego en equipo. Desde Infantil hasta Bachillerato, cada alumno y alumna aprende a dar lo mejor de sí mismo, a animar y ayudar a los compañeros, a ganar y a perder.
Cada año, durante la entrega de premios del último día, reconocemos también a quien ha sido el o la deportista del año. Un reconocimiento entregado a alumnos del último curso que han vivido los valores del deporte marianista en todas las áreas de su vida. Para valorar dicho reconocimiento, tiene bastante peso lo que sus compañeros valoran de cada persona. Así, este curso, la deportista del año ha sido Rocío Sanfeliu Escuder.
Desde hace algunos años, las medallas son más que medallas. Son obras de arte realizadas por la Fundación Espurna dedicada a la atención integral de personas con discapacidad intelectual para lograr una verdadera inclusión social y el desarrollo integral de las personas. Además, nuestros alumnos pudieron visitar hace unas semanas el taller para ver cómo las hacían y para ir estrechando lazos con nuestros amigos de Espurna con quienes coincidimos a lo largo del año en distintas actividades.
Gracias a la colaboración de Alejandro Camacho con Dacapo Producciones, este curso hemos estrenado un sistema para registrar las marcas y poder ir registrando nuestros propios récords que nos incentiven año tras año a la superación por medio del trabajo personal y de equipo.























