Nuestro bachillerato se caracteriza por la exigencia y el acompañamiento. La buena preparación de cara a los estudios posteriores y su adecuada orientación son claves en nuestro proceso de enseñanza. Al mismo tiempo nuestros alumnos son acompañados y apoyados en este proceso en un clima cercano y familiar que busca su compromiso en el aprendizaje y su educación en valores.
No buscamos los mejores estudiantes, queremos jóvenes que quieran esforzarse por llegar a ser lo mejor de ellos mismos. Jóvenes que sean capaces de plantearse en profundidad su proyecto vital acorde con los valores que nos hace más humanos y que les ayude a ser personas que vivan en armonía con su propio cuerpo y con su entorno; personas que sepan llevar a cabo sus opciones; personas que sepan situarse ante las cosas con libertad; personas que sepan asumir en su vida el propio dolor y la debilidad; personas profesionalmente bien preparadas; personas solidarias y comprometidas, abiertas a una sociedad plural; personas capaces de amar y ser amadas; personas que cultiven su interioridad y abiertas a Dios.
Así trabajamos en Bachillerato
En la etapa de Bachillerato se contemplan distintos enfoques metodológicos adecuados a las diferentes materias y contenidos curriculares, impulsando el espíritu crítico, el trabajo en equipo, las exposiciones orales, la investigación, la competencia digital, las tertulias dialógicas… Junto a ello, consideramos fundamental el esfuerzo, autonomía y la responsabilidad.
Hay un abanico amplio de optatividad, lo cual permite al alumnado tomar decisiones respecto a las posibilidades futuras, decidiendo en cada momento lo que mejor se ajuste a sus intereses.
Preparamos a nuestros alumnos para que puedan obtener los mejores resultados en las pruebas de acceso a la universidad; asimismo nos parece igual de importante darles herramientas, hábitos y estrategias para poder llevar a cabo con éxito aquellos estudios que hayan elegido, bien en la Universidad bien en los ciclos formativos de Grado Superior.