Hace algo más de cuatro años comenzábamos nuestro primer gran proyecto como Comunidad de Fe del Pilar, hoy Comunidad de Fe Madre María. Lo llamábamos el “Proyecto Belleza” y buscaba añadir la dimensión de la belleza en nuestro acercamiento a Dios. Esta dimensión, a veces olvidada o menos cuidada, puede ser hoy una clave más para el encuentro con Jesús resucitado.

En este proyecto queríamos acercarnos desde la música y desde las imágenes religiosas. Por eso, dentro del discernimiento de la comunidad y de su identidad, enraizada en el carisma marianista, comenzamos a dar pasos. Contactamos con el escultor Javier Viver para crear una imagen de María y con varios miembros de la comunidad de fe, con especial sensibilidad y talento musical, liderados por Anabel Jiménez.
Ambos se empaparon del carisma por distintos medios. Con Javier tuvimos algunos encuentros con el Consejo Madeleine, donde compartimos nuestra experiencia de fe desde la óptica mariana y sus rasgos más importantes para cada uno de nosotros. En el caso de Anabel, al ser ya parte de la comunidad y conocedora del carisma, optó por profundizar mediante una dinámica de retiro espiritual con textos de nuestro carisma y el testimonio de numerosos miembros de la comunidad.
El proyecto de las imágenes fue evolucionando y, en uno de los encuentros con el escultor, vimos que María no podía estar sola: ella no es la protagonista, sino quien nos lleva a Jesús. Por eso, lo que en un primer momento contemplaba únicamente la creación de una escultura de María pasó a ser un conjunto escultórico que representa la oración de los tres. Es decir, el momento de Jesús en la cruz con su madre y el discípulo amado. Se trata de una imagen muy significativa en nuestro carisma, al igual que la de María en medio de la comunidad, con un punto común: la maternidad espiritual de María, que nos hace hermanos, miembros de una misma comunidad.
Desde ese momento, podemos ser como el discípulo amado y recibir a María como madre, que nos convoca como comunidad y nos impulsa a colaborar con ella en la misión de traer a Jesús al mundo, como soñó Chaminade.
Conforme avanzaba el proyecto, se vio necesario adaptar el espacio de la iglesia donde cada domingo, a las 12:00 y a las 20:30, se reúne la comunidad, para acoger las nuevas imágenes. Esto, sumado a una necesidad previa de mantenimiento y mejora del espacio, nos llevó a afrontar una obra en la capilla principal del colegio. Para ello contamos con el talento del arquitecto Guillermo Mocholí, también miembro de la comunidad de fe, y de su equipo, que en tiempo récord asumió el reto de preservar la esencia de nuestra capilla incorporando todas las mejoras y el sentido comunitario que queríamos aportar.
Mientras tanto, el equipo encargado de la parte musical compuso ocho canciones, estrenadas y compartidas en distintos conciertos de oración. De ellas, ya se están grabando cuatro temas para su difusión en distintas plataformas y para que puedan integrarse en nuestras celebraciones. Nuestro deseo es que este proyecto musical siga desarrollándose con la incorporación de nuevas composiciones y aportaciones de la comunidad.
Como todo gran proyecto, ha sufrido algunos retrasos y ha requerido ajustes y diálogo entre las distintas partes para recoger sensibilidades y necesidades diversas. Finalmente, el pasado 19 de abril inauguramos oficialmente el resultado de este Proyecto Belleza durante la eucaristía.
Durante la celebración contamos con el testimonio de Anabel, Guillermo y Javier, autores de las distintas partes del proyecto. Un testimonio que aunaba experiencia de fe y su proyección en esta gran obra. Presidió la eucaristía Paco Sales, en nombre de la Compañía de María. Durante la celebración se realizó la bendición de las imágenes y del nuevo espacio.
Puedes ver la celebración completa aquí.
El colegio, como parte de la comunidad de fe, se ha implicado profundamente en la reforma de la capilla, que ahora es un espacio renovado y mejor adaptado a las necesidades de nuestros alumnos y familias, donde acercarnos a María y a Jesús con una mirada nueva y una pedagogía renovada. Esta apuesta por el crecimiento en la fe de nuestros alumnos y familias se enmarca en nuestro plan estratégico actual y en el que abordaremos a partir de septiembre.
Al mismo tiempo, agradecemos a los donantes de la comunidad de fe que, a título personal o como grupo, han costeado íntegramente las esculturas y la grabación de las canciones, haciendo de este un proyecto de todos y para todos.
Próximamente, tendremos en la tienda del colegio la posibilidad de adquirir reproducciones de las figuras en un tamaño más reducido y, como siempre, nuestra iglesia abierta para que, quien quiera, pueda entrar a rezar en este espacio.


















