El pasado viernes concluimos las distintas actividades para conmemorar y celebrar juntos la fiesta de la Virgen del Pilar. Pequeños y grandes hemos celebrado de distinta forma, pero nadie que aprecie a nuestra madre y reconozca en ella nuestro carisma, se ha quedado sin participar.
En Primaria, por ejemplo, lo han estado recordando toda la semana y culminaron con una gran fiesta el viernes con almuerzo y varias actividades por el patio todos los cursos juntos. Este es el bando que leyeron en Primaria:
¡Atención, atención! Se hace saber, por orden de las buenas costumbres marianistas, que ha llegado la gran fiesta de nuestra Madre, la Virgen del Pilar.
Así que, vayan preparando sus mejores sonrisas, sus ganas de celebrar y su espíritu de familia porque esta semana no es una cualquiera… ¡es la semana en la que recordamos que nuestra Virgen nos protege, nos acompaña y nos invita a vivir “fuertes en la fe” aunque seamos frágiles!
Por eso, quedáis todos invitados a preparar el corazón y a participar con cariño en las celebraciones, oraciones y momentos de encuentro que llenarán nuestros pasillos de color, música y alegría.
Queda terminantemente prohibido dejar pasar estos días sin una pizca de entusiasmo, sin mirar al cielo con gratitud y sin contagiar a nuestros alumnos esa alegría que se nota cuando uno sabe que está bajo el manto del Pilar.
Estos días, más que nunca, recordamos que nuestro colegio lleva su nombre, y que eso no es casualidad: es un regalo, un compromiso y una bendición. Que el espíritu del Padre Chaminade nos inspire, que María nos cuide, y que juntos celebremos a lo grande, con el cariño, la ternura y la alegría que nos hacen familia.
¡Viva la Virgen del Pilar! ¡Viva la familia Marianista! ¡Viva Primaria!
Esta es solo una pequeña muestra de todas las actividades que han realizado los distintos cursos de Infantil a Bachillerato.
Por su parte todos los educadores: profesores, personal de administración y servicio, monitores y representantes de distintas realidades del colegio y antiguos profesores, nos juntamos el viernes en una eucaristía especial, seguida de una cena todos juntos en el comedor.
En las semanas previas nos acercamos a la comunidad religiosa para conocerla más de cerca y conocer el significado de esta gran fiesta.






















