COMUNIDAD EDUCATIVA
15. La construcción de una auténtica Comunidad Educativa requiere la aportación coordinada de padres, profesores, alumnos, personal de administración y servicios, y representantes de la Entidad Titular que colaboran en la vida de los Colegios Marianistas.
16. Todos se responsabilizan del buen funcionamiento de la Comunidad Educativa buscando juntos el bien común de acuerdo con los principios de este documento y participando en las actividades del Centro y en los órganos colegiados de gobierno establecidos
17. El alumno es el centro y sujeto principal de nuestra acción educador: todas las actividades de nuestros Colegios están encaminadas a la consecución de su formación integral. Según su edad y grado de madurez, fomentamos su implicación en la vida, actividades y órganos de participación del Centro. Constituyen deberes básicos de los alumnos su dedicación al estudio y su adaptación a las normas y exigencias de la convivencia.
18. Los profesores, y en particular los tutores y tutoras, desempeñan una función que tiene gran influencia educativa. De ahí se derivan exigencias de profesionalidad, competencia académica y ejemplaridad de vida: Se tendrá en cuenta como uno de los criterios prioritarios de selección del profesorado, su identificación con nuestro Ideario y su capacidad para transmitirlo. Por nuestra parte, facilitamos al profesorado los instrumentos idóneos para su formación permanente en el orden profesional, humano y religioso.
Reconocemos a los profesores y profesoras el derecho al ejercicio de la libertad de cátedra dentro de los límites dados por las características específicas del nivel educativo en el que imparten su enseñanza y por el respeto a este Ideario.
Se integran activamente en la misión y vida del Colegio a través de su dedicación personal y de los diversos órganos de participación.
19. Los padres son los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos. Les corresponde, pues, el derecho preferente a elegir el tipo de educación que desean para éstos.
La labor educativa se realiza en nuestros Colegios con un frecuente contacto con los padres y madres de nuestros alumnos. Esperamos de ellos una actitud de franca colaboración, especialmente con los profesores de sus hijos, y por medio de los órganos de participación.
El Colegio, a su vez, atiende sus peticiones de formación, orientación y ayuda para poder realizar, cada vez mejor, su propia tarea de educadores en la familia.
20. El personal de administración y servicios colabora de manera solidaria en la marcha de nuestros Colegios, se compromete en la acción educativa que en ellos se realiza e interviene en los órganos de participación a través de sus representantes.
21. La Compañía de María, Entidad Titular de los Colegios Marianistas, tiene la misión de garantizar la fidelidad al Ideario. Nombra al Director; éste responde ante ella de su gestión. Nombra también a sus representantes en los órganos de participación y ostenta las atribuciones que le asigna la legislación vigente.
22. En los diversos órganos de participación, según el campo de sus competencias, están representados los estamentos de la Comunidad Educativa. Su función es promover la participación y colaboración de cuantos integran la comunidad colegial, respetando las funciones específicas de los distintos miembros. En su actuación, dentro del marco de la normativa vigente, tiene siempre en cuenta los siguientes criterios:
- el Carácter Propio definido en este documento;
- la calidad de la atención educativa debida a los alumnos y alumnas;
- la corresponsabilidad de todos los miembros de la Comunidad Educativa.
Introducción | Identidad Católica | Valores y Principios Educativos | Rasgos Específicos de la Pedagogía Marianista | Comunidad Educativa | Conclusión